Suspender o Hibernar, esa es la cuestión.

Sabemos que no te gusta apagar el ordenar y que tarde un tiempo en volver arrancar cuando lo enciendes.
Es por ello que muchas personas optan por poner sus ordenadores en modo Hibernar o Suspender.

Pero, ¿Hacemos lo correcto? ¿Cuál es la mejor opción?

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Al escoger la opción Suspender el equipo entra en un modo de consumo de energía mínimo.
Este estado, únicamente necesita la energía para mantener la memoria RAM encendida.
Cuando regreses, todas las ventanas y aplicaciones se encontrarán como las dejaste, en el caso de tener un portátil, aguantaría más de un día antes de agotarse.

Por diferencia, en el caso del Modo Hibernación, el estado actual se almacena en el disco duro.
De esta manera, el consumo de energía es nulo, está como si estuviera apagado, sin necesidad de tener ningún componente encendido, no obstante, este modo puede ocupar espacio en el disco duro.
Además, su proceso de reinicio al despertarlo de la hibernación, por lo general es más lento que en el caso de la suspensión.

«Suspender el equipo es como un sueño profundo, mientras que hibernar es más como una criogenización.»

¿Pero que es lo que más me conviene?

Pues esto depende de lo que necesites y de las características de tu equipo.
Por lo general, el modo Suspensión, es el más utilizado, pero si tienes un portátil al que la batería no le rinde mucho, hibernar es en definitiva tu opción. Pero si tienes muy poco espacio de almacenamiento, quizás prefieras optar por la suspensión, pues el archivo de hibernación puede ocupar bastante.

Y por supuesto, siempre puedes seguir siendo un clásico, apagar, dejar que el equipo descanse. Cuando lo inicies, tranquilo, lo bueno se hace esperar.